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Tener una menopausia saludable ¡es posible!

La menopausia, lejos de ser una época gris, es otra etapa de nuestra vida en la que debemos adaptarnos y disfrutar al máximo.

A partir de los 40 años (aproximadamente) las mujeres comienzan a experimentar ciertos signos de la llegada de la tan famosa y temida menopausia.

Esta etapa de grandes cambios tanto físicos como emocionales, a veces se transforma en un problema. Pero siguiendo estos consejos es posible llevarla de manera saludable y equilibrada:

1- Hacé ejercicio

Ejercitarse al menos dos veces a la semana contribuye a la buena salud de las articulaciones, músculos y corazón, siempre y cuando el entrenamiento esté adaptado a tus capacidades y necesidades. Podés elegir alguna actividad tranquila, como pilates o yoga, o simplemente salir a caminar al parque. Entre otros beneficios, los resultados que conseguirás son:

  • Mejorar la flexibilidad.
  • Favorecer la circulación.
  • Optimizar la capacidad respiratoria.

2- Comé frutas y verduras

La dosis recomendada es de 5 piezas al día, ya que las hortalizas contienen minerales, vitaminas y fibras muy buenas para la salud. Ayudan al metabolismo, contienen pocas calorías y sacian el apetito. Además reducen el colesterol, sirven para bajar de peso. Tratá de comerlas crudas y de estación para aprovechar todos sus nutrientes.

3- Mantené tu peso

El control del peso es necesario en cualquier etapa de la vida, pero sobre todo en la menopausia cuando las hormonas juegan en contra. Evitar el sobrepeso disminuye el riesgo de padecer enfermedades articulares, cardiovasculares y endocrinas. Lo mejor es acudir a un especialista para que indique la mejor dieta o alimentación acorde a tus necesidades en esta etapa.

4- Hacete los exámenes pertinentes

Tanto los estudios ginecológicos como otro tipo de exámenes periódicos deben cumplirse al pie de la letra para descartar cualquier anormalidad. Ir al cardiólogo y al ginecólogo es prioritario para que puedas atravesar esta etapa de la mejor manera posible sobre todo si hay antecedentes de enfermedades en tu familia. Un análisis de sangre, una mamografía o un electrocardiograma pueden salvarte la vida.

5- Dejá todos los hábitos tóxicos

Tratá de ir modificando tus hábitos que, si bien son nocivos a cualquier edad, durante la menopausia agravan cualquier condición: el cigarrillo, la cafeína y el alcohol absorben el calcio que tus huesos necesitan para estar fuertes y sanos. Por eso, sería bueno que intentases dejarlos (o reducir su consumo). En el caso de la comida rápida, está relacionada con el aumento del colesterol y la probabilidad de sufrir ataques cardíacos.

6- Llevá una dieta equilibrada

Entre los alimentos que no deben faltar en tu dieta para mejorar tu salud ósea, se encuentran:

  • Los huevos (ricos en vitamina D y fijadores del calcio en los huesos).
  • Los lácteos bajos en grasa.
  • Las almendras.
  • Las espinacas.

También es conveniente que consumas pescados azules (atún, salmón, sardina, entre otros) dos veces a la semana y no te olvides del aceite de oliva, los frutos secos y las legumbres.

7- Dormí bien

Las necesidades del sueño van cambiando según la edad. En los adultos el promedio es de unas 8 horas. No dormir lo suficiente perjudica tanto el sistema inmunitario como el nervioso, además de la coordinación, la concentración y el humor. Si tenés problemas para conciliar el sueño procurá:

  • fijar un horario para acostarte y otro para levantarte (también los fines de semana).
  • acondicionar la habitación y la cama en función de la época del año.
  • no mirar televisión antes de acostarte.

8- Sé positiva

Si bien hay algunas cuestiones muy importantes que deben tenerse en cuenta (como, por ejemplo, aceptar que habrá modificaciones en nuestra vida), es imprescindible mantener el buen humor y el sentido positivo de la vida.

Una actitud proactiva y agradecida es la mejor postura que se puede tomar, y los síntomas podés contrarrestarlos con suplementos naturales como las Isoflavonas de Soja. También llamadas estrógenos vegetales, disminuyen los síntomas relacionados con la deficiencia estrogénica de este período, como así también, un efecto protector de los huesos y el sistema cardiovascular.

El final del ciclo menstrual no es sinónimo de que la vida se acaba… ¡Aprendé a aprovechar estos años de madurez!

Fuente: revistaohlala.com

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